Cripto por cripto: la operación que todos se olvidan de declarar
Cambiaste ETH por USDT y no tocó plata tu banco. En la mayoría de los sistemas, igual acabás de disponer de un activo.

- Por qué un swap suele ser dos eventos, no cero
- Las stablecoins no son un refugio seguro por defecto
- Cómo valorizar un swap cuando no hubo COP
Cripto mantenida 2 años o más al venderla tributa como ganancia ocasional, tasa fija del 15%. Menos de 2 años, entra como renta ordinaria con tarifa progresiva de hasta 35–39%.
Sin movimiento bancario, igual es disposición
La intuición de que 'no es real hasta que saco a fiat' es la intuición más cara del mundo cripto. En la mayoría de los sistemas fiscales, cambiar un activo por otro es disponer del primero — que hayas recibido otro token en vez de COP no lo deshace.
Así, un solo swap puede generar una ganancia o una pérdida sobre el activo que entregaste, medida en COP, aunque tu banco nunca haya visto un centavo.
Las stablecoins no apagan las reglas
Pasarte a USDT o USDC se siente como estacionar en efectivo. Legalmente, en la mayoría de los lugares, sigue siendo disponer de lo que vendiste para llegar ahí — una stablecoin es un activo, no tu moneda nacional.
Por eso quienes tienen mucha actividad con stablecoins suelen ser los más sorprendidos por la cantidad que hay para declarar.
Ponerle precio a una operación que no tenía etiqueta
Si no apareció ni un COP, igual necesitás un valor en COP para ambos lados en el momento del swap. El valor de mercado en ese instante es lo que hace calculable la ganancia.
Hecho a mano, acá es donde mueren las planillas. Hecho bien, cada swap se convierte al precio de su propia fecha y la aritmética queda a la vista.



